Verónica Ordóñez Manriquez : Mi práctica docente
Mi práctica docente.
“Lo que amo en mi es
lo que soy, y lo que soy no sería sin la circunstancia social queme reconoce e
inmortaliza”
Este trabajo tiene como objetivo hacer un análisis de mi práctica docente, esto incluye no solo la narración de mi experiencia profesional y laboral adquirida a lo largo del tiempo, sino además mi forma de vida. Este análisis también me permite reflexionar sobre los cambios necesarios que fortalecen las prácticas con el fin de mejorar día con día.
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Soy maestra, amo que lo soy, cuento con 16 años de servicio. Mi nombre es Verónica Ordóñez Manríquez, nací en Cd. Cuauhtémoc Chihuahua, mi infancia transcurrió entre manzanos, pinos y el “caminito de la escuela.” Crecí con el amor hacia la escuela, con respeto y responsabilidad hacia mis estudios y maestros, siempre lo he tenido en mi mente, a mi nunca me gustaba faltar a la escuela, siempre desde niña me gustaba el ambiente escolar, participaba en deportes, en bailes, actividades artísticas, hasta limpiar la escuela me gustaba, luego el tiempo paso y nos mudamos a Cd. Juárez.
Me inscribieron en la Secundaria Federal #2 Altavista, me fascinaba que era de tres pisos, igual nunca faltaba, aunque estuviera nevando, eso en mis tiempos era normal, estudie en la preparatoria Federal Altavista, fueron tiempos inolvidables e incluso me tocó vivir una huelga por parte de los alumnos para destituir al director, algo así muy revolucionario.
Mi formación
profesional la empecé en la Universidad Autónoma de Chihuahua, en la
Licenciatura de Ciencias de la Comunicación, desarrolle entre otras, habilidades
comunicativas (prácticas sociales del lenguaje), lo cual me sirvió mucho como
puente para ayudar en una escuela como maestra voluntaria, me di cuenta que en
la ciudad no había cobertura total por parte del gobierno para atender las
necesidades educativas en los sectores de la periferia de ciudad Juárez, siempre
me he inclinado por las causas sociales, quise poner mi granito de arena, en esa
institución inicie en el 2005-2008 duré
alrededor de tres años de voluntariado; esta situación me llevó a cursar la
Licenciatura en la Normal Superior José E. Medrano, con especialidad en español,
pues tuve la necesidad de capacitarme en las bases de la práctica educativa e
invitaba a otros compañeros de la escuela a que la cursaran para o tomarán
cursos para desempeñar mejor nuestra labor.
Mi primera práctica
docente fue en la escuela secundaria estatal por cooperación 8305 ubicada en el
kilómetro 27 carretera a Casas Grandes, en la colonia Villa Esperanza, una institución
muy necesitada, solo contaba con tres salones uno para cada grado y estos
fueron donados por una iglesia cristiana, contaba con una dirección, instalada
en una de las orillas más pobres de la ciudad. Esto fue antes de cursar la
Normal Superior, recuerdo que me puse hacer la planeación de los temas que
vería en la semana, ni idea tenía de que se llamaba así, mucho menos de los
componentes pedagógicos que debería tener, pero sí sabía que era necesario
llevar un plan de actividades para los alumnos y pensando que estas fueran de
su agrado, busque e implemente algunas dinámicas para romper el hielo y otras
técnicas de estudio, el director me dijo
que impartiera tutoría, pero yo veía la necesidad de la asignatura de español,
la necesidad de la lectura y la escritura, etc. decidí ser maestra de español,
además no había maestros, la escuela estaba atravesando problemas con la
asignación de maestros.
Todo lo escribía en mi
cuaderno, sin saber que eso era un diario de campo, metodología empleada de
manera empírica, fue una experiencia muy significativa trabajar en una escuela
con demasiadas carencias, tenías que
desarrollar al máximo tus potencialidades y habilidades, porque el alumnado te esperaba con muchos deseos de
aprender, ellos querían “maestros de verdad”, así me lo manifestaban, querían ser atendidos
como cualquier otro estudiante de la ciudad, reclamaban su derecho a la educación, así
transcurrió un tiempo, observé que la realidad escolar, la realidad en el aula
es muy diferente a como se muestra en los libros o en escritos de estos temas, seguí
investigando como dar clases, como ser una buena maestra, pero me di cuenta que no hay fórmulas mágicas;
solo el contexto y la realidad que me rodeaba,
algo tenía muy claro: no quería ser una
maestra tradicionalista, como algunos
que tuve desde la primaria e incluso hasta
en la universidad.
Reflexiono que quizás
en los inicios de mi práctica docente incurrí en alunas ocasiones en el
conductismo o tradicionalismo, esto me llevó a cursar un diplomado en Ciencias
de la Educación en la Normal Superior, me sirvió mucho, primero para conocer las corrientes filosóficas en pedagogía,
y segundo para ir aclarando algunas dudas de la práctica docente, conocer
nuevas formas, nuevas estrategias y herramientas para hacer cambios necesarios
en mi trabajo docente. Uno de los cambio más sobresalientes es la forma de
evaluar, la he cambiado, ha dejado de
ser tradicionalista, ahora es una herramienta
útil en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Terminando el diplomado, me inscribí en el 2005
en la Normal Superior de Juárez para especializarme en la asignatura de español,
mi generación es 2005-2011. En el 2006 tuve la oportunidad de cubrir un
interinato de Cívica y Ética, luego así me la pasé cubriendo interinatos.
En el 2008 empiezo a
trabajar en otro centro de escolar, en la Secundaria Técnica 82 sin dejar el
voluntariado, se me da la oportunidad con una plaza de 9 horas en la asignatura
Cultura de la Legalidad, con la Licenciatura
en comunicación, cubría el perfil, me la pasaba en dos academias una de
español, por lo del voluntariado y en las de mi nueva asignatura, siempre muy
positiva, apropiándome de los contenidos curriculares y buscando la mejor
manera de realizar mis planeaciones y herramientas de aprendizajes, el trabajar
con otras asignaturas me sirvió mucho, pude ver que se puede trabajar de manera
trasversal algunos contenidos o temas.
Empiezo a ubicar mi práctica
docente con un enfoque humanista y constructivista, por que creo que una de las
funciones más importantes de los docentes es motivar a los alumnos para que
aprendan de manera significativa, entonces me di cuenta que primero tenía que tener
conocimiento e interés por el contenido por la asignatura que impartía, primero
uno debe ser consciente de lo que sabe y como se debe dar una clase, no solo
transferir o depositar contenidos o aprendizajes a los alumnos. Impartir la asignatura
de español tiene sus ciertos retos, pues tenía alumnos que no le gusta leer ni
escribir, a la mayoría no le llamaba la atención la literatura, entonces se volvió
un reto mayor, que trajo como consecuencia dificultades de comprensión,
retención y transferencia de lo aprendido en el aula.
Reflexiono sobre mi
propia práctica, el primer plan de estudios con el que trabaje fue el 2006,
trabajo por proyectos, por competencias, luego viene el plan 2011 me gustaba
mucho eso de las prácticas sociales del lenguaje, la forma de trabajar en mi
clase es de manera colaborativa, recuerdo en una ocasión al inicio de mi práctica
cuando la coordinadora académica me pidió mi unidad didáctica para revisarla, ese
concepto no lo conocía, yo empecé con planeaciones, secuencias didácticas y
situaciones didácticas en la asignatura de español, pero curiosamente en la
asignatura de Cultura de la legalidad, solo se mencionaba como planeación,
estudios de casos etc. Hoy trabajo con el programa de Aprendizajes Clave, la
modalidad de trabajo en la asignatura de español es por proyectos.
Actualmente solo
imparto la asignatura de español en la Técnica 30, no fue fácil, tuve que dejar
el voluntariado, pedir mi cambio de la técnica 82 para estar en una solo
escuela, pues no podía dividirme en tres escuelas, desde el 2014 a la fecha, me
he estado evaluando en el servicio profesional docente para obtener más horas
base, primero para que se me basificaran las primeras horas, luego para ingresar
a carrera magisterial antes de que desapareciera, después me evalué de manera voluntaria para la permanencia con las nuevas horas de la
técnica treinta, no ha sido fácil este transitar, pero me ha dejado muchas
experiencias significativas y sobre todo de aprendizaje que he adquirido de mis
alumnos así como de mis compañeros.
Interesante vida profesional maestra Veronica, creo que las verdaderas maestras surgen precisamente del servicio prestado por vocacion, exito y que siga con el mismo entusiasmo de siempre
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