Verónica Ordóñez Manriquez : Mi práctica docente

 Mi práctica docente.

Lo que amo en mi es lo que soy, y lo que soy no sería sin la circunstancia social queme reconoce e inmortaliza”

                                                                                                                                  Fernando Sabater


Este trabajo tiene como objetivo hacer un análisis de mi práctica docente, esto incluye no solo la narración de mi experiencia profesional y laboral adquirida a lo largo del tiempo, sino además mi forma de vida. Este análisis también me permite reflexionar sobre los cambios necesarios que fortalecen las prácticas con el fin de mejorar día con día.
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Soy maestra, amo que lo soy, cuento con 16 años de servicio. Mi nombre es Verónica Ordóñez Manríquez, nací en Cd. Cuauhtémoc Chihuahua, mi infancia transcurrió entre manzanos, pinos y el “caminito de la escuela.” Crecí con el amor hacia la escuela, con respeto y responsabilidad hacia mis estudios y maestros, siempre lo he tenido en mi mente, a mi nunca me gustaba faltar a la escuela, siempre desde niña me gustaba el ambiente escolar, participaba en deportes, en bailes, actividades artísticas, hasta limpiar la escuela me gustaba, luego el tiempo paso y nos mudamos a Cd. Juárez. 

Me inscribieron en la Secundaria Federal #2 Altavista, me fascinaba que era de tres pisos, igual nunca faltaba, aunque estuviera nevando, eso en mis tiempos era normal, estudie en la preparatoria Federal Altavista, fueron tiempos inolvidables e incluso me tocó vivir una huelga por parte de los alumnos para destituir al director, algo así muy revolucionario.

Mi formación profesional la empecé en la Universidad Autónoma de Chihuahua, en la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación, desarrolle entre otras, habilidades comunicativas (prácticas sociales del lenguaje), lo cual me sirvió mucho como puente para ayudar en una escuela como maestra voluntaria, me di cuenta que en la ciudad no había cobertura total por parte del gobierno para atender las necesidades educativas en los sectores de la periferia de ciudad Juárez, siempre me he inclinado por las causas sociales, quise poner mi granito de arena, en esa institución inicie en el 2005-2008  duré alrededor de tres años de voluntariado; esta situación me llevó a cursar la Licenciatura en la Normal Superior José E. Medrano, con especialidad en español, pues tuve la necesidad de capacitarme en las bases de la práctica educativa e invitaba a otros compañeros de la escuela a que la cursaran para o tomarán cursos para desempeñar mejor nuestra labor.

Mi primera práctica docente fue en la escuela secundaria estatal por cooperación 8305 ubicada en el kilómetro 27 carretera a Casas Grandes, en la colonia Villa Esperanza, una institución muy necesitada, solo contaba con tres salones uno para cada grado y estos fueron donados por una iglesia cristiana, contaba con una dirección, instalada en una de las orillas más pobres de la ciudad. Esto fue antes de cursar la Normal Superior, recuerdo que me puse hacer la planeación de los temas que vería en la semana, ni idea tenía de que se llamaba así, mucho menos de los componentes pedagógicos que debería tener, pero sí sabía que era necesario llevar un plan de actividades para los alumnos y pensando que estas fueran de su agrado, busque e implemente algunas dinámicas para romper el hielo y otras técnicas de estudio,  el director me dijo que impartiera tutoría, pero yo veía la necesidad de la asignatura de español, la necesidad de la lectura y la escritura, etc. decidí ser maestra de español, además no había maestros, la escuela estaba atravesando problemas con la asignación de maestros.

Todo lo escribía en mi cuaderno, sin saber que eso era un diario de campo, metodología empleada de manera empírica, fue una experiencia muy significativa trabajar en una escuela con demasiadas carencias,  tenías que desarrollar al máximo tus potencialidades y habilidades, porque el  alumnado te esperaba con muchos deseos de aprender, ellos querían “maestros de verdad”,  así me lo manifestaban, querían ser atendidos como cualquier otro estudiante de la ciudad,  reclamaban su derecho a la educación, así transcurrió un tiempo, observé que la realidad escolar, la realidad en el aula es muy diferente a como se muestra en los libros o en escritos de estos temas, seguí investigando como dar clases, como ser una buena maestra,  pero me di cuenta que no hay fórmulas mágicas; solo el contexto  y la realidad que me rodeaba, algo tenía muy claro:  no quería ser una maestra  tradicionalista, como algunos que tuve desde la primaria  e incluso hasta en la universidad.

Reflexiono que quizás en los inicios de mi práctica docente incurrí en alunas ocasiones en el conductismo o tradicionalismo, esto me llevó a cursar un diplomado en Ciencias de la Educación en la Normal Superior, me sirvió mucho, primero para   conocer las corrientes filosóficas en pedagogía, y segundo para ir aclarando algunas dudas de la práctica docente, conocer nuevas formas, nuevas estrategias y herramientas para hacer cambios necesarios en mi trabajo docente. Uno de los cambio más sobresalientes es la forma de evaluar, la he  cambiado, ha dejado de ser tradicionalista, ahora es  una herramienta útil en el proceso de enseñanza aprendizaje.

 Terminando el diplomado, me inscribí en el 2005 en la Normal Superior de Juárez para especializarme en la asignatura de español, mi generación es 2005-2011. En el 2006 tuve la oportunidad de cubrir un interinato de Cívica y Ética, luego así me la pasé cubriendo interinatos.

En el 2008 empiezo a trabajar en otro centro de escolar, en la Secundaria Técnica 82 sin dejar el voluntariado, se me da la oportunidad con una plaza de 9 horas en la asignatura Cultura de la Legalidad,  con la Licenciatura en comunicación, cubría el perfil, me la pasaba en dos academias una de español, por lo del voluntariado y en las de mi nueva asignatura, siempre muy positiva, apropiándome de los contenidos curriculares y buscando la mejor manera de realizar mis planeaciones y herramientas de aprendizajes, el trabajar con otras asignaturas me sirvió mucho, pude ver que se puede trabajar de manera trasversal algunos contenidos o temas.

Empiezo a ubicar mi práctica docente con un enfoque humanista y constructivista, por que creo que una de las funciones más importantes de los docentes es motivar a los alumnos para que aprendan de manera significativa, entonces me di cuenta que primero tenía que tener conocimiento e interés por el contenido por la asignatura que impartía, primero uno debe ser consciente de lo que sabe y como se debe dar una clase, no solo transferir o depositar contenidos o aprendizajes a los alumnos. Impartir la asignatura de español tiene sus ciertos retos, pues tenía alumnos que no le gusta leer ni escribir, a la mayoría no le llamaba la atención la literatura, entonces se volvió un reto mayor, que trajo como consecuencia dificultades de comprensión, retención y transferencia de lo aprendido en el aula.

Reflexiono sobre mi propia práctica, el primer plan de estudios con el que trabaje fue el 2006, trabajo por proyectos, por competencias, luego viene el plan 2011 me gustaba mucho eso de las prácticas sociales del lenguaje, la forma de trabajar en mi clase es de manera colaborativa, recuerdo en una ocasión al inicio de mi práctica cuando la coordinadora académica me pidió mi unidad didáctica para revisarla, ese concepto no lo conocía, yo empecé con planeaciones, secuencias didácticas y situaciones didácticas en la asignatura de español, pero curiosamente en la asignatura de Cultura de la legalidad, solo se mencionaba como planeación, estudios de casos etc. Hoy trabajo con el programa de Aprendizajes Clave, la modalidad de trabajo en la asignatura de español es por proyectos.

Actualmente solo imparto la asignatura de español en la Técnica 30, no fue fácil, tuve que dejar el voluntariado, pedir mi cambio de la técnica 82 para estar en una solo escuela, pues no podía dividirme en tres escuelas, desde el 2014 a la fecha, me he estado evaluando en el servicio profesional docente para obtener más horas base, primero para que se me basificaran las primeras horas, luego para ingresar a carrera magisterial antes de que desapareciera, después me  evalué de manera voluntaria  para la permanencia con las nuevas horas de la técnica treinta, no ha sido fácil este transitar, pero me ha dejado muchas experiencias significativas y sobre todo de aprendizaje que he adquirido de mis alumnos así como de mis compañeros.

 





Comentarios

  1. Interesante vida profesional maestra Veronica, creo que las verdaderas maestras surgen precisamente del servicio prestado por vocacion, exito y que siga con el mismo entusiasmo de siempre

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