AUTOBIOGRAFIA ISABEL P.

 

AUTOBIOGRAFIA

Mi nombre es Isabel Pérez, son Licenciada en Educación Secundaria con especialidad en la asignatura de Formación Cívica y Ética, egresada de la Normal Superior José E. Medrano R. Desde pequeña siempre llamó mi atención el trabajo de los maestros ya que mi mamá era maestra de preescolar y gran parte de mi infancia la pasé compartiendo con ella en un aula. Mi trabajo como docente comenzó cuando tenía 18 años de edad impartiendo clases de inglés en colegios particulares específicamente a niños de preescolar, sin embargo, a pesar de que la asignatura me gustaba mucho, no era el rango de edad con el que me sentía cómoda trabajar, ya que siempre veía la responsabilidad a la que mi mamá se enfrentaba con sus alumnos y cómo estos dependían bastante de ella lo que me causaba cierto conflicto personal, debido a esto y, a un trabajo que tuve como servidora en una organización dedicada a jóvenes, opté por elegir el trabajo con adolescentes de secundaria.


Lamentablemente a los 18 años de edad no lograba entrar al sistema educativo por no tener una carrera terminada como docente, por tal motivo y por decisión propia me mudé a Chihuahua capital para realizar mis estudios profesionales, egresando en el 2014. Durante mi periodo escolar tuve, desde el primer semestre, un acercamiento a la dinámica frente a grupo lo cual me sirvió para, de cierta manera, tomar la experiencia que necesitaría al momento de enfrentarme al trabajo formal, aún con esto considero que esa etapa de mi vida si bien me ayudo a desenvolverme frente a estudiantes, no se asemeja en nada a la realidad que vivo desempeñando mi practica como profesora de adolescentes. Para mi trabajar con personas que pasan por la “etapa más difícil de su vida” ha sido todo un reto, soy fiel creyente que vivimos en una sociedad cambiante y adecuarme o adaptarme a las necesidades de mis alumnos, a pesar de no ser tan mayor, ha sido algo complicado, esto aunado a que en mi corta experiencia me ha tocado trabajar en escuelas ubicadas en contextos difíciles de la ciudad, por lo que regularmente me enfrento a retos no solo educativos sino personales de mis estudiantes.

Verdaderamente cuando egresé de la normal no pensé que pudiera entrar al sistema y obtener una plaza, compartía con mis compañeros y compañeras los nervios de competir por una oportunidad en una escuela pública, gracias al cielo y al universo obtuve un muy buen lugar lo que aseguró mi ingreso como docente del subsistema federal en enero de 2015 aquí en mi ciudad. La escuela a la que me mandaron me quedaba bastante lejos, era de nueva creación e impartía las clases en una traila, usar materiales pedagógicos era un reto debido a que constantemente se batallaba por los servicios básicos de luz y agua, fue muy complicado pero la satisfacción de obtener algo por mérito propio fue muy grande.

Uno de los retos más grandes a los que me he enfrentado como maestra fue en el 2017 pues atravesé por uno de los momentos que más me ha marcado como persona, esto se dio con un ex alumno llamado Joshua de 16 años que empezó a acosarme, todo inició cuando él estaba en segundo año, en ese momento yo era su tutora y constantemente tenía comunicación cercana con él debido a su indisciplina y bajas calificaciones, vivía con su abuela paterna debido a que ni su papá ni su mamá se quisieron hacer cargo de él entonces debido a sus problemas era bastante el acercamiento que tenía con el mismo y su familia; dejé de ser su tutora pero continuaba siendo su maestra, en una ocasión llegué después de un fin de semana a mi salón de clases y me encontré con la sorpresa de que alguien había defecado encima de mi escritorio, verdaderamente me molestó y hasta cierto punto  me asusté, había sido Joshua pero no lo relacioné con él, aunque era común que me causara conflictos en medio de cada clase. Cuando este joven se graduó comenzó con llamadas, mensajes, preguntaba por mis horarios a otros alumnos, esperaba a que yo terminara mi jornada para esperarme, siempre lo evitaba sin embargo la situación se complicó cuando me hizo una llamada para amenazarme de muerte entre otras cosas. Terminamos en fiscalía pues interpuse una demanda y una orden de restricción, debido a que supe que este adolescente ya no vivía con su abuela sino con un tío que se dedicaba a lo ilícito lo que me dio mucho miedo. Con esto tuve que cambiarme de casa, pues llegó a confesar que en algunas ocasiones me había seguido y sabía muchas cosas de mí y mi familia, de parte de supervisión me apoyaron para cambiarme de institución a la que trabajo hoy en día. Esta situación ha hecho que me mantenga al margen de muchas situaciones que ocurren en la escuela, pues el miedo siempre está y la recriminación de muchas personas también, pues en mi centro de trabajo se me trató de responsabilizar cuestionando constantemente si yo había provocado lo que sucedió.

Actualmente soy maestra en “la casa de los jaguares” (Secundaria Técnica No. 41), ubicada de igual manera en una zona de la ciudad bastante complicada en donde comúnmente ocurren los hechos más violentos y delictivos de la ciudad, constantemente mis estudiantes llegan con historias personales en donde tiene que ver la droga, padres ausentes por la violencia o por cometer algún
acto delictivo. Aunque imparto clases en la misma escuela en ambos turnos, la diferencia de trabajo en el turno matutino y el turno vespertino es muy significativa pues en la tarde han ocurrido situaciones que han puesto en peligro la integridad de todos los docentes, hay ocasiones en que ráfagas de balas han interrumpido las clases, lo triste es que los adolescentes lo ven tan común que no se asustan.

Realizando mi introspección considero que soy una maestra exigente porque me gusta dar lo mejor de mí en cada una de mis clases y por tanto trato de que mis alumnos den lo mejor de sí mismos; al inicio del ciclo escolar me funciona ser dura con ellos para, con el paso del ciclo escolar, ir relajando la clase, creo fundamental el establecimiento de reglas dejando en claro que la autoridad recae sobre mí. Por lo regular ha sido poca la relación que he tenido con los padres de familia debido a que, por los factores que mencioné anteriormente, a estos se les dificulta estar presentes en la vida escolar de sus hijos, por tanto, solo los veo ocasionalmente; por otro lado, con mis directivos y compañeros de trabajo trato de tener una relación cordial, verdaderamente no me gusta convivir mucho con los mismos por las malinterpretaciones laborales que puedan darse, por lo regular es difícil la relación entre los docentes de mi actual centro de trabajo por tanto trato de mantenerme al margen y no involucrarme.



Para mí mi trabajo y el papel que desempeño en la sociedad es relevante, es por eso que amo impartir la asignatura que imparto, creo que soy una maestra feminista que busca que sus alumnos vayan más allá de lo que nuestros líderes y los grupos de poder nos venden o quieren que seamos, por lo mismo me da tristeza participar o ser parte de la simulación que, la mayoría de nuestras autoridades, promueven. En mis clases busco crear un ambiente de reflexión, por lo mismo trato de usar recursos que sean de su entorno social, que les llame la atención, pero sobre todo que los haga cuestionarse de lo que pasa a su alrededor. A veces la dinámica escolar me resulta difícil de llevar, de cierta manera me frustra el no poder exigir más de mis alumnos porque ellos mismos no quieren o porque las autoridades no los creen capaz de ser diferentes a lo que ya los tienen catalogados que serán, sin embargo creo que como docente mi responsabilidad es orientar a mis estudiantes para que sean ciudadanos y ciudadanas de bien, informados, exigentes consigo mismos y con la sociedad en la que viven, que vean que la única forma de cambiar la situación de nuestro país es haciendo valer sus derechos y el respetar los de los demás. 

Comentarios

  1. Me siento indignada, y me llena de coraje que cosas así sigan pasando, que las docentes constantemente tengan que asumir la culpa por "acercarse tanto" a sus alumnos, que bueno que lograste salir de esa incomoda situación con bien. Evidentemente esto ha hecho que seas la maestra y la mujer tan tenaz que eres. Nunca te rindas y sigue inspirando a los jóvenes.

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  2. En el nivel en el que estas trabajando se ven muchas situaciones de las que poco se habla o el docente por lo regular se mantiene al margen. Aplaudo enormemente la actitud y empatia que tienes hacia tus estudiantes, será un gusto trabajar contigo si en algún momento nos toca coincidir en las aulas⭐

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  3. Agradezco a la vida el haber cruzado nuestros caminos en esta noble profesión. Admiro tu dedicación y tu forma de hacer las cosas, siempre aprendo de ti, de tu valentía y esfuerzo, tu sentido crítico y la forma que tienes de convertir la vida en diversión. Gracias.

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